Coste real del coche: cuánto te cuesta de verdad al mes

Coste real del coche: cuánto te cuesta de verdad al mes

«El coche casi no me cuesta, solo la gasolina.» Lo he escuchado en tantas mesas de cocina que ya sé lo que viene detrás: algo más de cien euros de gasolina al mes y la tranquilidad de creer que ese coche es casi gratis. El coste real del coche suele ser el triple de esa cifra. Aquí tienes la cuenta entera, con los números hechos, para que la rehagas esta tarde con tus recibos.

Qué entra en el coste real del coche y qué se te olvida siempre

Hay seis renglones: tres los ves cada mes y tres se te escapan.

Los que ves: combustible, seguro e impuesto de circulación. Los que se escapan: el mantenimiento repartido (revisión, ITV, neumáticos, averías), el aparcamiento si pagas plaza o zona, y sobre todo la depreciación.

La depreciación es dinero de verdad, aunque no salga de la cuenta corriente: es la diferencia entre lo que pagaste por el coche y lo que te darán cuando lo vendas. La pagas entera, solo que la pagas de golpe y al final. Es casi siempre el renglón más grande y es el único que nadie apunta.

La cuenta completa, línea a línea

Voy con el caso que más veo: un utilitario de segunda mano comprado por 14.000 euros, conservado siete años y vendido por 4.200. Doce mil kilómetros al año, consumo real de 6,5 litros a los cien.

  • Depreciación: 14.000 − 4.200 = 9.800 euros repartidos en siete años, 1.400 euros al año.
  • Combustible: 12.000 × 6,5 ÷ 100 = 780 litros al año; a 1,60 euros el litro, 1.248 euros.
  • Seguro a todo riesgo con franquicia: 480 euros.
  • Mantenimiento: revisión 260 + ITV prorrateada 50 + neumáticos prorrateados 120 + 170 de fondo para averías = 600 euros.
  • Impuesto de circulación: 120 euros.

Suma: 1.400 + 1.248 + 480 + 600 + 120 = 3.848 euros al año. Dividido entre doce, 321 euros al mes. Y eso sin plaza de garaje: si pagas 70 euros al mes por una, son 840 euros más al año y el total sube a 4.688, o sea 391 euros al mes.

Compara esos 321 euros con los 104 al mes del combustible (1.248 ÷ 12). Quien dice «me cuesta la gasolina» está contando un tercio de lo que paga: el 32 %.

El coste por kilómetro cambia según lo que estés decidiendo

Dividir el total entre los kilómetros da el coste medio: 3.848 ÷ 12.000 = 0,32 euros por kilómetro. Treinta y dos céntimos por kilómetro, y treinta y nueve si pagas garaje (4.688 ÷ 12.000).

Pero hay un segundo número, el coste marginal: lo que te cuesta un kilómetro más, hoy, teniendo ya el coche en la puerta. Ahí solo entra lo que depende de rodar: combustible (1.248 ÷ 12.000 = 0,104), neumáticos (120 ÷ 12.000 = 0,01) y la parte de la revisión ligada al uso, digamos la mitad (130 ÷ 12.000 = 0,011). En total, 12,5 céntimos por kilómetro.

La diferencia no es académica. Para decidir si este fin de semana vas en coche o en tren a 300 kilómetros, manda el marginal: ida y vuelta son 600 kilómetros, 600 × 0,125 = 75 euros. El seguro y la depreciación los pagas igual te quedes en el sofá. Para decidir si vendes el coche manda el medio, porque entonces sí se caen todos los renglones a la vez.

Usar el número equivocado sale caro en las dos direcciones: con el medio te quedas en casa cuando el viaje salía a cuenta; con el marginal te convences de que tener coche es barato.

Una barra apilada reparte el coste del coche entre depreciación, combustible, seguro, mantenimiento e impuesto, frente a la barra corta de quien solo cuenta la gasolina, y una curva muestra cómo cae el coste por kilómetro al rodar más
La barra corta es lo que cree que paga quien solo cuenta el depósito: 104 euros de los 321 reales, un 32 %. La curva de al lado explica por qué rodar más baja el coste por kilómetro sin bajar la factura.
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El error de creer que se amortiza haciendo kilómetros

«Cuantos más kilómetros le haga, más lo amortizo.» Es la frase que más veces he tenido que desmontar, y se cae con dos cuentas.

Si pasas de 12.000 a 18.000 kilómetros al año, esos 6.000 kilómetros de más cuestan lo que cuesta el kilómetro marginal: 6.000 × 0,125 = 750 euros. Ahí va el combustible (390 litros más, 624 euros), los neumáticos, que se gastan rodando, y la parte de la revisión ligada al uso. El total pasa de 3.848 a 4.598 euros y el coste medio cae de 0,32 a 0,26 (4.598 ÷ 18.000).

El ratio mejora, sí. Pero has pagado 750 euros más. Amortizar no es que baje el número de la división: es que el coche te evite un gasto mayor. Si esos 6.000 kilómetros de más son viajes que ibas a hacer igual y en tren costaban más, has ganado. Si son vueltas que das porque «ya que lo tengo», has pagado 750 euros por sentirte eficiente.

La cocina de Vallecas: cuándo el segundo coche deja de salir a cuenta

En marzo me senté con un matrimonio en su cocina de Vallecas, mesa de formica verde y un bote de galletas de lata lleno de tickets doblados, algunos ya sin tinta. Venían a que les ordenase el ahorro para la universidad de la hija y acabamos hablando del segundo coche, un utilitario de nueve años que él defendía con el argumento de siempre: «Si ese casi no lo movemos, Clara.»

Casi no lo movían: 3.600 kilómetros al año, el cuentakilómetros lo confirmó. Sacamos los papeles de la guantera y echamos la cuenta sobre el hule, con el café enfriándose:

  • Lo compraron por 9.000 euros y cinco años después valía unos 5.000: 4.000 ÷ 5 = 800 euros al año de depreciación.
  • Seguro, 390 euros. Impuesto, 96. Mantenimiento e ITV del año anterior, sumando los papeles de la guantera, 430.
  • Combustible: 3.600 × 7 ÷ 100 = 252 litros; a 1,60 euros, 403 euros.

Total: 800 + 390 + 96 + 430 + 403 = 2.119 euros al año, 177 al mes. Y el dato que le cambió la cara: 2.119 ÷ 3.600 = 0,59 euros por kilómetro. Cincuenta y nueve céntimos cada kilómetro: casi el doble que el coche del ejemplo anterior, que rueda más del triple.

Lo vendieron en junio. Ahora gastan unos 70 euros al mes entre taxis y algún alquiler de fin de semana, 840 al año, y les quedan 1.279 euros libres cada año (2.119 − 840) que van a un depósito con el nombre de la hija.

El límite de esta regla, para ser honesta: su cuenta sale porque viven con el metro a doscientos metros. En un pueblo sin transporte público, ese mismo coche al mismo precio por kilómetro puede seguir siendo la opción más barata, porque la alternativa no existe. El número no decide solo: decide junto a tu mapa.

Preguntas frecuentes

¿Cómo calculo la depreciación si todavía no he vendido el coche? Busca en los portales de segunda mano tu mismo modelo, mismo año y kilometraje parecido, y quédate con el precio más bajo que veas, porque los anuncios siempre piden de más. Resta ese valor a lo que pagaste y divide entre los años que lo llevas. Es una estimación, pero al calcular el coste real del coche se acerca mucho más a la verdad que no contarla.

¿Compensa cambiar de coche para gastar menos en combustible? Haz la cuenta antes de ilusionarte. Bajar de 6,5 a 4,5 litros a los cien con 12.000 kilómetros al año ahorra 240 litros, unos 384 euros al año. Si el cambio te cuesta 8.000 euros de diferencia, tardas más de veinte años en recuperarlo solo por el combustible (8.000 ÷ 384 = 20,8). El cambio puede tener otras razones buenas; el ahorro de gasolina rara vez es una de ellas.

¿Cómo comparo un renting con tener el coche en propiedad? Enfrenta la cuota a la parte del total que el renting sustituye, no al total entero. En el ejemplo, la cuota se come la depreciación (1.400), el seguro (480), el impuesto (120) y el mantenimiento (600): 2.600 euros al año, 217 al mes. El combustible y el aparcamiento los pagas igual en los dos escenarios. Así que una cuota de 300 euros no es «300 contra 321»: es 300 contra 217, y ahí la propiedad gana 83 euros al mes.

Puntos clave

  • El coste real del coche tiene seis renglones y el mayor, la depreciación, no llega nunca en forma de recibo.
  • En el caso del ejemplo salen 3.848 euros al año, 321 al mes; el combustible es solo el 32 % de la factura.
  • Hay dos costes por kilómetro: el medio, 0,32, para decidir si tener coche, y el marginal, 0,125, para decidir un viaje suelto.
  • Rodar más baja el coste por kilómetro y sube la factura: pasar de 12.000 a 18.000 kilómetros cuesta 750 euros más al año.
  • Un coche que hace 3.600 kilómetros al año sale a 0,59 euros el kilómetro; ahí el taxi y el alquiler compiten de verdad.
Clara Martínez

Clara Martínez

Experta en finanzas personales e inversión para el hogar

Clara Martínez es experta en finanzas personales e inversión para el hogar. Tras años analizando mercados, traslada la disciplina y la gestión emocional del trading a la economía doméstica: hábitos de ahorro, control del gasto y decisiones de inversión sencillas y sostenibles. Su enfoque es claro y sin promesas de enriquecimiento rápido: ahorrar para invertir, no para acumular.

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